viernes, 15 de marzo de 2013

LO SOCIAL EN LA POESÍA DE VICENTE QUIRARTE



Vicente Quirarte
Vicente Quirarte Castañeda (1954, Ciudad de México) es poeta, ensayista y narrador, además de profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México ‒donde se doctoró en 1998‒, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y exdirector de la Biblioteca Nacional de México. Su poesía, a priori amorosa, está fuertemente influida por el contexto que envuelve a la segunda mitad del siglo XX: donde las consecuencias de la Revolución Mexicana (1910); el exilio de numerosos españoles a México tras la Guerra Civil Española (1936-1939); las repercusiones de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945); y, sobre todo, la matanza de Tlatelolco (1968), fueron creando un clima de inestabilidad, denuncias y revueltas del que bebió el género literario que nos ocupa. En sus versos queda patente la noche, la muerte (relacionada con el suicidio de su padre y de su hermano mayor), los colores ocres, oscuros, las constantes referencias a la figura del superhéroe, la intertextualidad, la metaliteratura, la ciudad y, en segundo plano, el amor. México es un país valiosísimo, fuente de cultura y felicidad; pero también objetivo de injusticias, disputas y guerras. Por tanto, “si escribir es vivir con todo el cuerpo” (como el propio Quirarte bien explica en numerosas ocasiones), es tarea del poeta plasmar, denunciar y mejorar la situación de su sociedad, ya de por sí invencible.


El siguiente trabajo trata de analizar el componente sociológico de la poesía de Vicente Quirarte Castañeda. No obstante, el estudio de este género no implica la omisión de ensayos u otras publicaciones llevadas a cabo por el mismo. Para estructurar nuestra investigación, nos basaremos en una división temporal, tomando el nuevo milenio como “parteaguas”: de ahí que hablemos, en un primer lugar, del contexto y de las obras del siglo XX; y de lo acontecido a partir del año 2000. Actualizando así bibliografía, artículos y obras al respecto; pues ha sido ingente el número de publicaciones que en relación con la poesía mexicana reciente, y sobre todo en alusión a Vicente Quirarte, se ha llevado a cabo en los últimos años.
            Nuestro autor es un artista, no en tanto que crea arte, que también, sino en tanto que persona que participa del arte; de ahí que beba de otras disciplinas como son la pintura, la música, la filosofía, el cómic, la arquitectura o la historia ‒la cual comprendió y enseñó su padre en la UNAM hasta el límite de acabar con su vida por no estar del todo de acuerdo con ella‒. Por tanto, resulta obligado trazar un panorama genérico que se concrete en la corroboración de nuestra hipótesis de partida: la poesía de Vicente Quirarte está fuertemente influida por la temática social.


México es un país que venera a la literatura. Y dentro de este inabarcable arte, la poesía (al igual que, sobre todo, el teatro) es disfrutada, difundida y encumbrada por sus conspicuos receptores, y, por tanto, del mismo modo creadores. En la calle se respira poesía, poesía entendida como canto armónico a la libertad de expresión: los vendedores suben al metro recitando ingeniosas rimas para despertar la atención de los presentes; en el Zócalo, los manifestantes reúnen “mantas” o pancartas que bien podrían entrar en los anales de la historia y de la literatura, por su contenido y por su forma (en ese orden); las “tienditas” vienen presididas por llamativos frontones; la publicidad; los gritos en los “tianguis” o mercados callejeros; las llamadas de los conductores de los “peseros” o autobuses urbanos… Todo eso es poesía. Como también lo es la escrita por Vicente Quirarte en sus numerosísimas obras. Sin embargo, este último, a mi parecer, no ha gozado del éxito, estudio y antologías que merece. Contemporáneos suyos como José Emilio Pacheco, Homero Aridjis, o su maestro ‒y director de tesis doctoral‒ Rubén Bonifaz Nuño figuran en todas las referencias a la creciente poesía mexicana, mientras que nuestro vate, tal vez por su precocidad, no ha disfrutado de su más que sobrada ‒y estoy seguro que en un futuro, demostrada‒ relevancia.


(De izquierda a derecha) El moderador, VICENTE QUIRARTE, José Emilio Pacheco, Carlos Fuentes, Carlos Slim, Vicente Rojo, y Fernando Canales. Adjunto el enlace del blog de este momento: Aventura en México


domingo, 20 de enero de 2013

HIATUS: el nuevo proyecto de Natanael Barceló Catalán

Natanael Barceló 


La entrada de hoy va dedicada a un ingenioso prototipo que está dando mucho que hablar entre los emprendedores. 


Se trata del último proyecto del villenense Natanael Barceló Catalán -galardonado con numerosos premios a nivel nacional y con vistas ya a la participación en prestigiosos certámenes en el extranjero-: las Muletas Hiatus; las cuales cuentan con un avanzado sistema para evitar deslizamientos en la superficie de contacto, mayor adaptabilidad a los antebrazos y comodidad en los  acolchados mangos, un diseño más estético, y un mecanismo, fácil y rápido, que posibilita graduar la altura con solo pulsar un botón a la altura del pulgar.


¿Cuántas veces nos hemos lesionado y hemos tenido que recurrir de urgencia a unas muletas para poder desplazarnos? Y lo que es peor, ¿cuántas de estas veces hemos estado satisfechos con el uso de este incómodo aparato? Con Hiatus te aseguras un accesorio idóneo en estos días tan atípicos, mayor seguridad en tus movimientos, y una óptima recuperación.

Proyecto de las Muletas Hiatus: Creando oportunidades

Cabe recalcar que para llevar a cabo este diseño, Natanael consideró la opinión de un centenar de personas. ¿Qué destacas de una muleta? ¿Qué no te gusta? ¿Qué cambiarías?... fueron algunas de las preguntas que se formularon durante el arduo proceso; ya que Hiatus no es un prototipo que nace en el monitor de un ordenador, sino gracias al testimonio de los destinatarios, a entrevistas en centros de rehabilitación y asociaciones de discapacitados, etc. Estas muletas están creadas por y para el ser humano, destinadas a lograr la confianza en uno mismo y a la autosuficiencia; es decir, el objetivo es acabar con la dependencia: porque cuando constantemente necesitamos de alguien para cualquier cosa, nuestra felicidad se limita. Podemos, pues, definir a Natanael como un inventor que se reinventa a sí mismo.

Comparativa de las mejoras de Hiatus respecto a las muletas tradicionales

Adjunto los enlaces de la noticia en el Centros Europeos de Empresas Innovadoras (CEEI) y en el blog de (Mundoobjeto) para una información más detallada del producto, porque lo que realmente me interesa aquí es destacar la labor de un español de veintidós años. Es meritorio crear en crisis, y más aún crear algo que mejora la calidad de vida de las personas. Buena parte de las cuales, sobre todo en nuestro país, están paradas, esperando a que pase algo, a que los medios de comunicación digan que la prima bajó, que el rescate se esquivó y que la crisis terminó...; y lo único que terminan son las oportunidades. Oportunidades como las que Natanael aprovechó y las que, seguramente, se multipliquen los próximos meses en el extranjero. Hay que moverse (con o sin muletas), y buscar.


Esa es la clave.

Natanael Barceló Catalán -a la derecha- en la gala de uno de los últimos premios con los que fue distinguido






martes, 18 de diciembre de 2012

FRAGANTE DESESPERACIÓN


Enhiestos cuellos sobresalen lejos,
inusitadas voces se repelen,
hasta el momento en que los ojos huelen
lo que a escobazos se ve en los espejos.

Todo se fragua en un mar de reflejos
mientras nuestras conversaciones duelen;
alcemos las miradas que se repelen
hasta el fin de nuestros ávidos viejos.

Aire, luna, secarrales, conejos,
calandrias, bostezos distorsionados;
brindemos con luz y sin vino añejo.

Y llega el momento en que no callados,
se oyen los múltiples "yo no me dejo":
lucho por la paz de los exiliados.

domingo, 9 de diciembre de 2012

EL LIBRO: NACIMIENTO O DESAPARICIÓN (09/12/2012)


¿Qué os parece este artículo sobre la era digital que estamos viviendo?
http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=1352
 ¿Esta evolución es un avance o un error?



El  tema  que  trata  el  maestro  Villoro  y  sobre  el  que  estamos  debatiendo  es  muy  complejo.  


Estoy  totalmente  de  acuerdo  con los pequeños placeres que proporciona un libro en papel:  me  gusta  que  un  escritor  me  firme  la  segunda  página  de  mi  ejemplar,  me  alegra  ver  la  caligrafía  que  yo  mismo  tenía  hace  unos  años  cuando  releo  un  libro  repleto  de  anotaciones...  (y  así  un  sinfín  de  anécdotas  sensoriales);  pero  pienso  que  debemos  avanzar.  

¿Cuántas  veces  hemos  viajado,  y  de  regreso  hemos  tenido  que  renunciar  a  traernos  libros  de  viejo  por  exceso  de  equipaje?  o  ¿cuántas  veces  vamos  a  la  biblioteca  y  el  libro  que  buscamos  ya  está  prestado  y  no  hay  más  ejemplares  -sobre  todo  en  estos  tiempos  de  recortes-?  

Todo  esto  se  solucionaría  fácilmente  si  nos  adaptáramos  y  perfeccionáramos  esta  naciente  innovación.  Además  de  la  comodidad  de  espacio  y  de  la  cantidad  de  árboles  que  dejarían  de  talarse,  compartiríamos  bibliografía  de  forma  más  rápida  y  sencilla.  Por  ejemplo:  ya  imagino  una  conferencia,  donde  un  USB (o una carpeta compartida en Dropbox)  con  los  artículos  y  referencias  al  tema  tratado    sustituya  al  inabordable  dossier.

En  fin,  creo  que  deberíamos  adaptarnos:  recordar  con  nostalgia  aquellas  páginas  de  erratas;  pero  avanzar.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Tu voz se vacía: Cándido Pino Lago (26/11/2012) http://lacomunidad.elpais.com/usuarios/candidopinolago


Este montaje (con locución de mi compañera Carmen) es de un poema de un gran poeta y mejor compañero: Cándido Pino Lago. Os lo recomiendo. Lo podéis seguir en su blog: http://lacomunidad.elpais.com/candidopinolago/2007/11/28/poema-tu-voz-se-vacia

domingo, 4 de noviembre de 2012

PROYECTO PARA BECA A LA INVESTIGACIÓN (04/11/2012)


La beca de iniciación a la investigación permite una primera aproximación al conspicuo y gratificante mundo de los estudios literarios. Al versar el máster que estudio sobre dicha rama humanística, aprender a manejar la bibliografía oportuna, reflexionando sobre los autores y obras, se antoja esencial en los primeros pasos de tan ardua labor como es la investigación.

De esta manera, podría esclarecer algunos interrogantes e inquietudes sobre el tema en el que me interesaría centrarme: “la poesía mexicana contemporánea (1950-2000)”; comprobando, del mismo modo, si se cumple mi hipótesis inicial: los textos de esta época están influidos de forma diáfana por los problemas sociales. Y es que las consecuencias de la Revolución Mexicana (1910); el exilio de numerosos españoles a México tras la Guerra Civil Española (1936-1939); las repercusiones de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945); y, sobre todo, la matanza de Tlatelolco (1968), fueron creando un clima de inestabilidad, denuncias y revueltas del que ‒como no podía ser de otra manera‒ bebió el género literario que nos ocupa. Porque la poesía no es simplemente “renglones sin terminar” ‒como maldicen algunos‒, sino el máximo canto a la libertad de un pueblo.

El ingente número de poetas mexicanos de la segunda mitad del siglo pasado ‒motivado quizá por la creación de distintos y valiosos premios literarios‒ obliga a centrar nuestra investigación en tres nombres y en algunas de sus correspondientes obras: José Emilio Pacheco (1939) ‒Los elementos de la noche (1963), No me preguntes cómo pasa el tiempo (1969) e Islas a la deriva (1976)‒; Homero Aridjis (1940) ‒“Los ojos desdoblados” (1960), “Ajedrez-Navegaciones” (1969) y “El poeta en peligro de extinción” (1992) ‒; y Vicente Quirarte (1954) ‒Calle nuestra (1979), Vencer a la blancura (1982) y La luz no muere sola (1987)‒.

Homero Aridjis
El plan de trabajo se estructuraría a lo largo de los seis primeros meses del año 2013 que dura la beca de iniciación a la investigación: durante todo el mes de enero me ocuparía de organizar la bibliografía pertinente que está más estrechamente relacionada con los poetas a tratar (José Emilio Pacheco, Homero Aridjis y Vicente Quirarte); en febrero destinaría la primera quincena al contexto sociopolítico de la segunda mitad del siglo XX en México, mientras que la segunda iría enfocada a la lectura de las principales obras ‒anteriormente esbozadas‒; de este modo, en marzo ya iría clarificando las ideas sociales en relación con esta poesía ‒tal y como mencionaba en la hipótesis inicial‒, y esquematizaría los puntos sobre los que trataría nuestra investigación; así pues, los meses de abril y mayo concentrarían la redacción del trabajo que tendría el siguiente membrete: “Poesía mexicana contemporánea como `poesía social-comprometida´: José Emilio Pacheco, Homero Aridjis y Vicente Quirarte”. Finalmente, en junio repasaría las ‒alrededor de‒ cien páginas que ocuparía esta investigación, puliendo detalles de expresión y atento siempre a las novedades que sobre este tema fueran apareciendo. Durante este proceso me basaría en la taxonomía que presenta la Historia de la Literatura Hispanoamericana de Trinidad Barrera (coord.) sobre los tres autores en cuestión.

Sin embargo, ello no quiere decir que nos olvidemos de otras figuras coetáneas como Carlos Pellicer (1897-1977), Manuel Maples Arce (1898-1980), Octavio Paz (1914-1998), Rubén Bonifaz Nuño (1923), Rosario Castellanos (1925-1974), Jaime Sabines (1926), Max Rojas (1940) y Gloria Gervitz (1943), entre otros. Ya que la poesía es un continuum difícil de estratificar, donde todo se empapa de todo.

Espero pues, mediante este breve proyecto, haber mostrado mis motivaciones respecto a uno de los temas que mejor aúna mis intereses: la poesía y México. Por último, pienso que poseo las ganas de trabajar y la flexibilidad de horario tan necesarias y trascendentes en esta dedicación.