martes, 15 de octubre de 2013

Girasoles en Venecia

Esta tarde, presentamos en Fnac de Alicante, a las 19:00, la segunda edición del primer libro de Jesús Serna Quijada, Girasoles en Venecia.

Jesús Serna Quijada nació el 22 de septiembre de 1984. Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Alicante y vivió temporalmente en Chile y Madrid. Además, su interés por el cine lo animó a formarse y, posteriormente, a formar a otros en el séptimo arte. Prueba de ello es su página web (www.jesussernaquijada.com), donde se muestran cortometrajes que él mismo ha dirigido, e incluso algunos fragmentos de Girasoles en Venencia. Y es que durante estos años de inquietudes, viajes y noches de insomnio, se fue gestando la raíz de la que hoy ya empieza a ser un inmarcesible girasol: esa planta que mira de soslayo la realidad que la ilumina. Arraigada ya con esta segunda edición, Jesús nos describe un mundo fragmentado en plásticas viñetas, fruto de esta simbiosis de lo real y lo ficticio, lo imaginado; de lo efímero, lo fugaz, y lo sempiterno. Venecia es la urbe que cubre y descubre una imagen poliédrica de la persona, en su intimidad y en sociedad.

Hace menos de un año compartíamos una velada inolvidable en su ciudad natal, en Albatera. Mari Carmen, sus compañeros de la Facultad, familiares y amigos nos sumamos a una cita especial: la presentación de Girasoles en Venecia en su tierra, donde seguramente ahonden las semillas más profundas de su obra. Aquella noche Jesús firmaba tímidamente un montón de ejemplares sobre la mesa del Trivial. Mari Carmen lo acompañaba siempre con una sonrisa contagiosa. Ambos, seguramente, no imaginaban que después de aquel mágico día, y tras meses de esfuerzo, impresiones y trabajo, presentarían Girasoles… en otros lugares como Santa Pola o Galicia, y Madrid, Murcia y Cox en los próximos meses. Esta tarde nos reunimos en una de las zonas más fértiles: Alicante.

Portada de la 2ª edición de Girasoles en Venecia
Solo una llave invisible abre una puerta invisible” es el lema que introduce y resume Girasoles en Venecia, a mí parecer, perfectamente, junto a la contraportada de la primera edición.


Dicha obra se compone de 29 relatos de no más de una página de extensión cada uno. El primero se llama “Lunes otra vez”, por lo que pienso en un diario del mes de febrero en un año bisiesto, donde el sexo, el erotismo, la música, lo mitológico, lo escatológico, lo cotidiano, lo surreal, la religión y lo onírico se conjugan en un mestizaje que te identifica como persona y te hace reflexionar sobre sugerentes temas irreales, aunque verosímiles.

lunes, 2 de septiembre de 2013

(Re)Cuerdos

 
Recuerdo
los cuerdos
que muerdo

Instalo
el falo
que talo.

Compongo
el hongo
de un tongo.

Amaño
el daño
del baño.

Añoro
al loro
sin poro.

Recito
el mito
tras rito.

Transmito
a Quito
mi grito.

Omito
el hito

del pito.

viernes, 30 de agosto de 2013

(H)elArte

Siento que es tarde
para demostrarte
que todo este arte
ya no es cobarde.

Miento si digo
que eres mi amigo.
Estando contigo
casi nunca ligo.

Cientos de problemas
causan edemas
mientras estos temas
se quedan en lemas.

Viento del sur
en un baúl
llega a Estambul
por la Seur.

jueves, 8 de agosto de 2013

COSAS

Enciendo las lunas
y predigo hambrunas
incluso en las cunas.

Tomando relevos
de mundos longevos
que semejan nuevos.

Ansío baldosas
robustas y grosas
para podar rosas.

viernes, 26 de julio de 2013

AS(F)ALTO (IN)FINITO



En tanto que imagino y no decido
qué hacer en esta tan lastrada España
donde todo tristemente se amaña,
pienso en volver al lugar que no olvido.

Y en tanto que el camino siempre ha sido
ameno y grato cuando me acompaña
tan espumosa, fresca y rica caña;
no compagino el tiempo que he vivido.

Coged de vuestra incipiente lastrera
lo que sea más preciso y precioso,
pese a tan gran indecisión severa.

Marchitará la motivación que reboso,
pero no la ya inmarcesible fiera
que recorre el asfalto tenebroso.

lunes, 8 de julio de 2013

IGNOMINIA (08/07/2013)

IGNOMINIA (08/07/2013)

Ignominias se viven con frecuencia
al paso de los más longevos años:
pronosticando irreparables daños
que deslustran la marchita inocencia.

¡Vaya con la tamaña virulencia
con la que despilfarrados tacaños
cubren escrupulosamente amaños
en contra de su ya estéril conciencia!

Bailemos pese a inútiles mancebos,
pues la sorna es tan fea, triste y gorda
que rebordea los prestos efebos.

Escudriñemos pues cómo se borda
la azotada península de sebos…
o mejor: tirémoslos por la borda.

viernes, 15 de marzo de 2013

LO SOCIAL EN LA POESÍA DE VICENTE QUIRARTE



Vicente Quirarte
Vicente Quirarte Castañeda (1954, Ciudad de México) es poeta, ensayista y narrador, además de profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México ‒donde se doctoró en 1998‒, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y exdirector de la Biblioteca Nacional de México. Su poesía, a priori amorosa, está fuertemente influida por el contexto que envuelve a la segunda mitad del siglo XX: donde las consecuencias de la Revolución Mexicana (1910); el exilio de numerosos españoles a México tras la Guerra Civil Española (1936-1939); las repercusiones de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945); y, sobre todo, la matanza de Tlatelolco (1968), fueron creando un clima de inestabilidad, denuncias y revueltas del que bebió el género literario que nos ocupa. En sus versos queda patente la noche, la muerte (relacionada con el suicidio de su padre y de su hermano mayor), los colores ocres, oscuros, las constantes referencias a la figura del superhéroe, la intertextualidad, la metaliteratura, la ciudad y, en segundo plano, el amor. México es un país valiosísimo, fuente de cultura y felicidad; pero también objetivo de injusticias, disputas y guerras. Por tanto, “si escribir es vivir con todo el cuerpo” (como el propio Quirarte bien explica en numerosas ocasiones), es tarea del poeta plasmar, denunciar y mejorar la situación de su sociedad, ya de por sí invencible.


El siguiente trabajo trata de analizar el componente sociológico de la poesía de Vicente Quirarte Castañeda. No obstante, el estudio de este género no implica la omisión de ensayos u otras publicaciones llevadas a cabo por el mismo. Para estructurar nuestra investigación, nos basaremos en una división temporal, tomando el nuevo milenio como “parteaguas”: de ahí que hablemos, en un primer lugar, del contexto y de las obras del siglo XX; y de lo acontecido a partir del año 2000. Actualizando así bibliografía, artículos y obras al respecto; pues ha sido ingente el número de publicaciones que en relación con la poesía mexicana reciente, y sobre todo en alusión a Vicente Quirarte, se ha llevado a cabo en los últimos años.
            Nuestro autor es un artista, no en tanto que crea arte, que también, sino en tanto que persona que participa del arte; de ahí que beba de otras disciplinas como son la pintura, la música, la filosofía, el cómic, la arquitectura o la historia ‒la cual comprendió y enseñó su padre en la UNAM hasta el límite de acabar con su vida por no estar del todo de acuerdo con ella‒. Por tanto, resulta obligado trazar un panorama genérico que se concrete en la corroboración de nuestra hipótesis de partida: la poesía de Vicente Quirarte está fuertemente influida por la temática social.


México es un país que venera a la literatura. Y dentro de este inabarcable arte, la poesía (al igual que, sobre todo, el teatro) es disfrutada, difundida y encumbrada por sus conspicuos receptores, y, por tanto, del mismo modo creadores. En la calle se respira poesía, poesía entendida como canto armónico a la libertad de expresión: los vendedores suben al metro recitando ingeniosas rimas para despertar la atención de los presentes; en el Zócalo, los manifestantes reúnen “mantas” o pancartas que bien podrían entrar en los anales de la historia y de la literatura, por su contenido y por su forma (en ese orden); las “tienditas” vienen presididas por llamativos frontones; la publicidad; los gritos en los “tianguis” o mercados callejeros; las llamadas de los conductores de los “peseros” o autobuses urbanos… Todo eso es poesía. Como también lo es la escrita por Vicente Quirarte en sus numerosísimas obras. Sin embargo, este último, a mi parecer, no ha gozado del éxito, estudio y antologías que merece. Contemporáneos suyos como José Emilio Pacheco, Homero Aridjis, o su maestro ‒y director de tesis doctoral‒ Rubén Bonifaz Nuño figuran en todas las referencias a la creciente poesía mexicana, mientras que nuestro vate, tal vez por su precocidad, no ha disfrutado de su más que sobrada ‒y estoy seguro que en un futuro, demostrada‒ relevancia.


(De izquierda a derecha) El moderador, VICENTE QUIRARTE, José Emilio Pacheco, Carlos Fuentes, Carlos Slim, Vicente Rojo, y Fernando Canales. Adjunto el enlace del blog de este momento: Aventura en México