El cielo ruge
y el mar tiembla,
el político ruge
y la ciudadanía tiembla,
el estómago ruge
y la cabeza tiembla,
la muerte ruge
y la vida tiembla,
el poema tiembla
y el poeta ruge.
Roberto Iniesta (Plasencia, 1962),
portavoz del grupo de rock Extremoduro, se va de viaje en su ‒hasta el momento‒
única novela: El viaje íntimo de la
locura (2009). ¿Cómo se ve la vida a través de un retrete? Esta es la
imagen de la cubierta (diseñada por Dabid Zelaia e ilustrada por Diego Latorre),
a partir de la cual “Robe” nos describe las inquietudes de don Severino, un
notario desanimado que es grabado goyescamente por Daniel Rivero. La editorial
El hombre del saco publica este homenaje a la impersonalización de la
personalidad de un hombre sumido en la rutina: lo más bajo, vil y despreciable
de una cordura en desacuerdo con los acordes de la vida.
Seix Barral recoge en Vidas
al límite (2012) los mejores
reportajes publicados por Juan José Millás en El País semanal. La cotidianidad de la fama (Penélope Cruz, Pedro
Almodóvar, Ronaldo y La Mala Rodríguez), la normalidad de lo anormal (en “Ciego
por un día”, “Son 15 minutos. Dejas de respirar. Y fuera” u “Horror en Sierra
Leona”), la necesidad de lo infravalorado (a través de quienes trabajan en el
hogar de forma invisible para el sistema económico), las experiencias de
inexpertos (en lugares exóticos como Nueva Delhi o Tokio), y hasta la vida de
una mosca (el primero y quizá por ello el mejor de todos los textos de este
libro) se conjugan casi formando una novela coja y acojonante de 19 capítulos,
con prólogo de Ángel Gabilondo.